Blog | Eva Puche - Consultoría SocioAmbiental “Hacer que las cosas pasen…” – Eva Puche Consultoria SocioAmbiental ;

“Hacer que las cosas pasen…”

Mucho se habla en estos tiempos de cambiar. Todos; organismos públicos, empresas e individuos sabemos que debemos adaptar nuestro entorno y nuestros hábitos para afrontar con inteligencia y eficacia las consecuencias de la crisis climática a la que se enfrenta nuestra civilización.

Hemos llegado a acuerdos; a acuerdos compartidos por toda la comunidad internacional. Hablamos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Objetivos que se subdividen en metas muy concretas. Incluso contamos con la “Guía de los Vagos para salvar el mundo” que nos desgrana con detalle decenas de acciones especificas que “podemos/debemos” hacer para contribuir a generar el  cambio y avanzar; desde nuestro sofá, desde nuestra casa, desde nuestro pueblo o ciudad…

Taller de Participación Diseño Urbano. Semana Europea de la Movilidad. Cordoba 2018

 

Y es que todas las autoridades científicas y estamentos políticos nacionales e internacionales nos exigen actuar y actuar ya!

¿y? …

Contamos con tres certezas incuestionables que nos van a ayudar a orientar nuestra estrategia de cambio:

1.       Las principales causas determinantes del cambio climático son de origen antropogénico. O sea, somos nosotros, los seres humanos los que lo hemos causado y/o precipitado y nosotros quienes tenemos las claves para invertir la situación.

2.       En las ciudades se concentran las causas y a su vez tienen LA SOLUCIÓN. 

3.       Los cambios que necesitamos no van a suceder solos, no se dan espontáneamente, ni por mero voluntarismo, ni buena intención.

Deducimos que el cambio será posible si actuamos desde y para nuestros pueblos y ciudades. Desde dentro. Y será gracias a  los cambios operativos y cuantificables que logremos alcanzar  los que marcarán el camino de acercamiento a  nuestros objetivos universales. Los índices de sostenibilidad apuntan a las administraciones pegadas a la gente. Son los ayuntamientos los que más y mejor influyen en la vida cotidiana de las personas, las únicas capaces de generar cambios sociales a pequeña escala. Y esos cambios sutiles, casi insignificantes, de persona a persona, de familia a familia, son los que finalmente cuentan y sumarán al avance hacia  los ODS. (Sí, vale, de acuerdo… las leyes, las directivas, reglamentos, planes integrales, normas  de todo tipo y color nos dicen qué hay que hacer, pero nos toca a nosotros hacerlo)., y sí,  finalmente serán las políticas locales las protagonistas de esta  ilusionante empresa.

Lejos de percibirse como una “losa”, esta responsabilidad se torna en una oportunidad de éxito y de avance socio-ambiental para nuestros pueblos y ciudades y, sin duda,  una mejora en la calidad de vida de “nuestra gente”

 

Bicicletada Infantil. Niños y niñas circulan por la calzada, sin sus padres/madres. SEM 2019

De modo que finalmente recuperamos aquel “Piensa globalmente, actúa localmente”.

 

No será difícil. Ya sabemos que no basta con spots publicitarios o tuits  que nos digan que debemos comprar menos envases, no basta con que la responsable de urbanismo construya 10 kilómetros de carril bici, (… que también…) o que como alcalde/concejal recomiendes separar la basura en casa. Nos toca “hacer que las cosas pasen”,  toca “ser los motores del cambio”.

No inventamos nada nuevo si introducimos aquí y ahora la figura del/la FACILITADOR/A;  Un facilitador o tutor es la persona que ayuda a un grupo a entender los objetivos comunes y contribuye a crear un plan para alcanzarlos…” (Wikipedia). Ésta es, ni más ni menos, la labor que los profesionales de la intervención socio-ambiental desempeñamos. Desplegamos estrategias, diseñando metodologías y herramientas de cambio comportamental pegadas a la realidad social de cada comunidad. Planes de actuación que arrojan cambios cuantificables que crecen y que se mantienen en el tiempo.

Ver: Video Presentación

Video Web Eva Puche.

 

A veces, muy pocas, un cambio de hábitos, (p.e. dejar el coche en casa e ir al trabajo caminando, en bici, patinete o bus), ocurre tras un cambio de actitud producido por una mayor
información y concienciación sobre los problemas ambientales y de contaminación de nuestro
entorno. Pero, la experiencia nos dice que esto no ocurre, o no suele ocurrir. Sí, nos concienciamos, pero no pasamos a la acción. No nos despertamos un día con “gafas verdes” y decidimos que vamos a dejar de emitir CO2 por el bien de la humanidad. Si queremos cambiar conductas a corto plazo y que los resultados sean cuantificables se hace necesario un acompañamiento profesional que nos ayude a convertir esas actitudes  en nuevos comportamientos. Para ello es necesario diseñar un plan de acción cuyo primer hito debe ser trasmitir  a la población objetivo que los cambios propuestos son “posibles”. Trabajar para generar sentimientos de autoeficacia, p.e. “es fácil, yo podría hacerlo”.

Equipo de Madres/Padres Guía. Programa Camino Escolar de Moriles. 2019

 

El  equipo FACILITADOR/A estudia, crea y ofrece alternativas reales y eficaces que permiten concebir que cambiar será fácil. En el ejemplo que planteamos, la estrategia (dejar de ir en coche privado al trabajo) se abordaría desde diagnóstico previo de servicios existentes, infraestructuras, perfiles profesionales y sociales, necesidades, costumbres, distancias, etc.; de modo que las alternativas sean reales, posibles, seguras, económicas, saludables…  Si el programa ideado (p.e. “Promoción Hábitos de Movilidad Sostenible al Centro de Trabajo”) incluye un proceso de participación activa de la comunidad a la que nos dirigimos, y esas alternativas las desarrolla el grupo social objetivo, la probabilidad de cambio se multiplica. “yo pienso cómo podría ir andando, yo imagino mis alternativas, y oigo las del resto de mis compañeros/as”… empiezo a cambiar.

Cambiar es necesario, es posible y es, sobre todo,

un reto esperanzador.

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